martes, 12 de noviembre de 2013

El precio de la mano de obra de unas zapatillas Nike representa una parte escandalosamente ínfima de su precio de venta



      
     En un artículo de la página Internet del Collectif Éthique sur l’étiquette, una asociación que lucha para el respeto de los derechos humanos en las empresas textiles, descubrimos el verdadero precio de unas zapatillas de deporte Nike y de unos vaqueros. Hay que notar que sólo se trata de una estimación hecha partiendo de la base de unas zapatillas de deporte y de unos vaqueros en particular. De hecho, los precios son variables según el país de venta, la tienda, etc. y entonces, no existe ninguna proporción fija entre el precio de venta de un artículo y el sueldo de los obreros. Hay también que saber que la mano de obra (FR: main d'oeuvre) no incluye sólo el salario de los obreros en la cadena de fabricación pero lo de todos los asalariados, como el del personal directivo por ejemplo. Lo que demuestran estos dos esquemas es que un aumento, incluso importante, de los sueldos de los obreros, no influiría el precio de venta del artículo que está fijado en cuanto a reglas de marketing. Desde entonces, la marca, Nike en este caso, es responsable de la miseria de sus trabajadores extranjeros ya que es capaz de cambiar el rumbo de sus vidas y salvarles de su miseria pero se queda con los brazos cruzados.

lunes, 4 de noviembre de 2013

La moda muestra su cara verde


    Este viernes 8 de noviembre de 2013, la asociación Les Petits Riens organiza la undécima edición de su desfile en Bruselas. Este evento llamado "Second Hand, Second Life" reúne a 15 diseñadores y 14 estilistas famosos que darán una segunda vida a la ropa recogida en los centros de clasificación o en las tiendas de la asociación. Todas las piezas únicas creadas para esta ocasión saldrán a subasta a beneficio de las acciones sociales de Les Petits Riens. Detrás del encanto y de las lentejuelas, "Second Hand, Second Life" llama la atención sobre la misión de la asociación : luchar contra la pobreza y la exclusión. Allí, quizás podrás encontrar tu pequeño jersey de flores, llevado por un modelo cachas. Sí, vale la pena reciclar su ropa. 

 

    La D-day, cuyo objetivo es concienciar a la gente sobre el reciclaje y los problemas del medio ambiente, defiende también una moda ética. Está organizada por estudiantes de Lovaina-La-Nueva y tiene lugar en abril. La D-day propone un programa muy variado : debates, barbacoa, conciertos y para acabar elegantemente, un desfile sostenible. Modelos vestidos con ropa de papel, de chapas o de corbatas desfilen en una pasarela. La ropa está diseñada por novatos y profesionales y está hecha al 100% con materiales recuperados. 

 
Podéis ver mi creación para el desfile de la D-day 2013 en este vídeo.




EVENTOS :

"Second Hand, Second Life" - Desfile organizado por Les Petits Riens

Fecha : 8 de noviembre de 2013, desde 19h
Lugar : Tour & Taxis, Avenue du Port, 86c – 1000 Bruselas
Precio : 30-60€


D-Day - Desfile sostenible

Fecha: 22 de abril de 2014
Lugar : Lovaina-La-Nueva
Precio : gratis

Segunda mano, segunda vida

    Los hermanos pequeños, sí, saben lo que es reciclar. De niño, solían vestirse con las camisetas, las sandalias o los pantalones de sus hermanos mayores. Era la buena época. Si no teníamos hermanos mayores, la ropa de nuestros primos o vecinos también convenía. Así, sin saberlo, estábamos ya de moda ética. Pero además de esta fórmula familiar de reutilización y donación de prendas, existen hoy nuevas maneras de dar nueva vida a la ropa como el intercambio entre amigas, la compraventa a bajo precio entre particulares y páginas web que muestran cómo convertir viejas telas en un nuevo vestuario (pincha aquí para ver algunos ejemplos en Pinterest, una red social que comparte imágenes). Antes, comprar ropa usada en tiendas de segunda mano era visto como un signo de pobreza. Hoy, esta percepción ha cambiado a causa de la crisis, pero también porque los ciudadanos apuestan cada vez más por compras de segunda mano como opción de consumo responsables y menos contaminante. En España, este comercio no tiene aún tanto éxito como en Bélgica o Francia, pero está cambiando.



  Si, después de haber pasado por tus tres hermanos mayores y tus cuatro primos, tu pequeño jersey de flores está todavía en perfecto estado, no sirve para nada ponerlo en una caja en el desván y olvidarlo allí para el resto de su vida. De hecho, este jersey aún podría conocer otras aventuras. En vez de ello, deposita tu ropa en un contenedor para que más tarde, esta sea recogida por alguna ONG y distribuida entre los más necesitados. En Bélgica, tenemos entre otros Les Petits Riens, una ONG que recoge y clasifica la ropa. Cada categoría de textiles (ropa, lencería, ropa de cama, artículos de cuero y zapatos) en buen estado recibe un destino especial: tiendas de segunda mano para la gente de bajos ingresos, exportación y distribución a los más necesitados. Todos los beneficios de la venta se invierten en las acciones sociales de la asociación. 

ARTÍCULO :

Consommation: les bons plans seconde main, recyclage, récup, Le Vif, 23 de noviembre de 2013.
 
EVENTOS:

Compraventa a bajo precio entre particulares :

Fecha: el 22 de noviembre de 2013
Lugar : Bruselas

Para más información, contactar con el autor del blog "De moda pero no tonta".


Rebajas solidarias :

Fecha : el 23 de noviembre de 2013
Lugar : Lovaina-La-Nueva

Para más información, contactar con el Kpt Kot Planète Terre


 

sábado, 19 de octubre de 2013

"Hecho en Bangladesh" : los talleres de la miseria

Durante este último año, una serie de siniestros han ocurrido en el sector de la industria textil en Bangladesh.

La cadena comenzó el pasado noviembre con un terrible incendio en la fábrica de Tazreen Fashion donde murieron 124 trabajadores. Otros fuegos se registraron los meses siguientes de importancia similar al incendio de una fábrica de textil bengalí que ocurrió este último 8 de octubre y que dejó nueve muertos.

Sin embargo, el mayor siniestro fue el derrumbe de un edificio, el 24 de abril, donde 1.127 personas murieron y 2.438 fueron heridas. Se trata de un edificio de ocho plantas, algunas probablemente construidas de manera ilegal, donde trabajaban más de 3.000 personas.

Los propietarios de las fábricas fueron acusados de haber ignorado la gravedad de las grietas que aparecían en el edificio el día antes del accidente. Algunos de los heridos del derrumbe les acusaron también de haberles forzado a trabajar aunque el edificio amenazaba con derrumbarse.

Esa catástrofe fue considerada como la peor tragedia industrial de Bangladesh. Tras ese suceso, hubo grandes manifestaciones. El gobierno bengalí y multinacionales occidentales tomaron medidas para mejorar la situación laboral de los trabajadores y para presionar a las compañías que comercializan esas prendas para que asuman responsabilidades y se impliquen para mejorar las condiciones de trabajo en estos talleres.


El pasado julio, el Parlamento bengalí aprobó una enmienda a la ley laboral que permite a los trabajadores afiliarse a sindicatos y la creación de un fondo de ayuda a la calidad de vida de los empleados. Ese mismo mes, unas setenta marcas que cosen ropa en Bangladesh firmaron un acuerdo por un plan de seguridad de los edificios que establece varias medidas de control. Por ejemplo, el control de la existencia de infraestructura de emergencias en caso de incendio o de fallos graves de estructura que pudieran ser peligrosos. Entre los firmantes, destacan H&M, Abercrombie &Fitch, Carrefour, El Corte Inglés, Carrefour o Hema.

Hay también que recordar que los empleados textiles de Bangladesh, el 90% de los cuales son mujeres jóvenes, están entre los peor pagados del mundo, con unos 32 euros al mes. La precaria industria textil llena las tiendas del occidente de ropa baratísima y es clave en la economía bengalí. De hecho, ha experimentado un importante crecimiento en la última década en Bangladesh y supone actualmente el 79% de las exportaciones del país y el 17% del PIB.


 Las empresas firmantes del plan de seguridad :


Abercrombie & Fitch, Aldi, Auchan, Belotex, Benetton, Bestseller, Bonmarche, C&A, Camaieu, Carrefour, Charles Voegele, Chicca, Comtex, Coop Danmark, Cotton On, Dansk, Daytex, Debenhams, Distra, DK Company, El Corte Ingles, Ernstings’ Family, Esprit, Fat Face, Forever New, Gstar, H&M, Helly Hansen, Hema, Herding Heimtextil, Hess Natur – Textilien GmbH, Horizonte, Inditex, JBC, Jogilo, John Lewis, Juritex, Kik, Kmart (Australia), LC WAIKIKI, Leclerc, Lidl, Loblaw, Mango, Marks and Spencer, Metro, Mothercare, N Brown, New Look, Newtop, Next, Otto Group, Primark, PUMA, PVH, Rewe, S Oliver, Sainsbury, Schmidt Group, Scoop NYC / Zac Posen, Sean John Apparel, Shop Direct Group, Stockmann, Switcher, Target (Australia), Tchibo, Tesco, Texman, Topgrade International, V&D, Varner Group, WE Europe y Zeeman.



Avance del documental Fashion Victims - Bangladesh (7 min)



Fuentes : artículos del País

domingo, 29 de septiembre de 2013

Una moda libre de tóxicos


 


Este vídeo, grabado por Greenpeace para su campaña Detox, denuncia el uso de sustancias químicas peligrosas y colorantes por marcas de moda mundiales como Calvin Klein, GAP o Victoria's Secret. Estas sustancias envenenan los ríos de México y China y dejan rastros en muchas de las prendas que compramos. Bastaría con mirar el color de los ríos para conocer las nuevas tendencias de moda, se burla el vídeo. Sin embargo, se trata de una realidad.

La campaña Detox de Greenpeace lucha contra el uso de la sustancias químicas peligrosas y colorantes en la producción de ropa. Tras haber expuesto, en julio 2011, los vínculos del sector textil con la contaminación del agua en China, Greenpeace investigó para saber cuales eran las marcas responsables de esta infamia. En consecuencia, Nike, Adidas, Puma, H&M, C&A, Li-Ning y Marks & Spencer fueron acusadas y forzadas a aceptar el reto de Detox. Un año después, Greenpeace atacó de nuevo grandes empresas textiles, acusándolas esta vez de vender prendas que contenían sustancias químicas peligrosas. Entre ellas, Zara, Mango, Esprit, Levi's y Benetton se comprometieron a eliminar todas las sustancias químicas peligrosas en 2020. Sin embargo, la lucha de Greenpeace para garantizar un futuro libre de tóxicos no se acabó. Todavía, cientos de miles de activistas están pidiendo a las marcas que la moda no tenga un coste para el planeta.



Otros videos sobre el tema :

El vídeo Ciudades Textiles en la sombra de la contaminación muestra los impactos de las sustancias químicas peligrosas utilizadas por las empresas textiles sobre la salud y los cultivos de las comunidades que comparten sus cursos de agua.

En el vídeo, Gael Garcia Bernal: Detox our Water!, el actor mexicano, Gael García Bernal, testimonia de la situación en México y exige ríos y moda sin contaminación.


En el vídeo, Taking Detox To The Streets, se ve a los activistas de Greenpeace salir a la calle en más de 20 países para exigir a Levi's que haga sus vaqueros sin contaminación.


 
=> Para ropa sin tóxicos y ríos sin contaminación, PRESTA TU APOYO a la campaña Detox.



Fuentes : http://www.greenpeace.org


De moda pero no tonta

      Hoy en día, la mayoría de la ropa que compras viene del otro lado del mundo. Tus vaqueros, por ejemplo, recorren 12800 kilómetros, es decir una vez y media el contorno del mundo, desde los campos de algodón necesario para sus confecciones hasta la tienda donde los compras. Made in China, Made in Cambodia, etc. ¿y por qué no Made in Belgium? Las multinacionales, por lo general, han deslocalizado su producción hacía países como Bangladesh donde la mano de obra es muy barata y donde los derechos sociales son casi inexistentes. En los talleres de producción de esos países, las condiciones higiénicas y de seguridad son lamentables y los accidentes son frecuentes (ver el próximo artículo sobre el dramático accidente industrial en Bangladesh). Los obreros, mayoritariamente mujeres jóvenes, trabajan más de 12 horas al día, 6 días a la semana y eso sin tener en cuenta las horas extra no remuneradas. Estos trabajadores no benefician de ninguna protección social y están contratados y despedidos sin formalidades.

    Los consumidores que se preocupan de las repercusiones sociales, económicas y medioambientales de la ropa que compran se interesan a lo que llamamos la "moda ética". Para llamarse ética, la ropa tiene que estar fabricada respetando los derechos humanos de las personas que participan en su proceso de producción y distribución. La moda ética toma también en cuenta el aspecto medioambiental y garantiza que ningún producto químico sea utilizado en la cultura de las fibras.

    El problema es que es difícil dilucidar si la ropa que compras está hecha en fábricas seguras. Una manera para saberlo es mirar la etiqueta de la ropa. Esta etiqueta tiene informaciones sobre la procedencia de la ropa y sobre las fibras utilizadas, naturales o sintéticas o a veces una mezcla de los dos e indica entonces si la ropa está hecha de forma ética o no. ¡Pero cuidado, hay que ser vigilantes ! Algunas multinacionales disfrutan de este interés por lo verde y lo justo y se presentan como éticas para atraer a los consumidores.

    Aunque hoy la ropa ética representa todavía sólo una pequeña parte de la industria mundial del vestido, la moda ética se desarrolla en todas partes. En Bélgica, existen ya algunas tiendas de ropa ética y eventos como el desfile de la D-day en Lovaina-La-Nueva o el Ethno Tendance Fashion Weekend en Bruselas demuestran también el interés de los belgas por esta tendencia. 





 

Fuentes: http://www.primerahora.com/estilos-de-vida/lola/nota/ropaeticadificilsaberlo-917244/
                 http://vieenvert.telequebec.tv/sujets/202
                 http://www.ethique-sur-etiquette.org/