En un artículo de la página Internet del Collectif
Éthique sur l’étiquette, una asociación que lucha para
el respeto de los derechos humanos en las empresas textiles, descubrimos el
verdadero precio de unas zapatillas de deporte Nike y de unos
vaqueros. Hay que notar que sólo se trata de una estimación hecha
partiendo de la base de unas zapatillas de deporte y de unos vaqueros
en particular. De hecho, los precios son variables según el país de venta, la
tienda, etc. y entonces, no existe ninguna proporción fija entre el
precio de venta de un artículo y el sueldo de los obreros. Hay
también que saber que la mano de obra (FR: main d'oeuvre) no incluye
sólo el salario de los obreros en la cadena de fabricación pero lo
de todos los asalariados, como el del personal directivo por ejemplo.
Lo que demuestran estos dos esquemas es que un aumento, incluso
importante, de los sueldos de los obreros, no influiría el precio de
venta del artículo que está fijado en cuanto a reglas de marketing. Desde entonces, la marca, Nike en este caso, es
responsable de la miseria de sus trabajadores extranjeros ya que es
capaz de cambiar el rumbo de sus vidas y salvarles de su miseria pero se queda con los brazos cruzados.
Este viernes 8 de noviembre de
2013, la asociación Les
Petits Riens
organiza la
undécima edición de su desfile en Bruselas. Este evento llamado"Second Hand, Second Life" reúne a 15 diseñadores y 14 estilistas
famosos que darán una segunda vida a la ropa recogida en los centros
de clasificación o en las tiendas de la asociación. Todas las
piezas únicas creadas para esta ocasión saldrán a subasta a
beneficio de las acciones sociales de Les
Petits Riens.
Detrás del encanto y de las lentejuelas, "Second Hand, Second
Life" llama la atención sobre la misión de la asociación :
luchar contra la pobreza y la exclusión. Allí, quizás podrás
encontrar tu pequeño jersey de flores, llevado por un modelo cachas.
Sí, vale la pena reciclar su ropa.
LaD-day, cuyo
objetivo es concienciar a la gente sobre el reciclaje y los problemas
del medio ambiente, defiende también una moda ética. Está
organizada por estudiantes de Lovaina-La-Nueva y tiene lugar en
abril. La D-day propone un programa muy variado : debates, barbacoa,
conciertos y para acabar elegantemente, un desfile sostenible.
Modelos vestidos con ropa de papel, de chapas o de corbatas desfilen
en una pasarela. La ropa está diseñada por novatos y profesionales
y está hecha al 100% con materiales recuperados.
Podéis ver mi creación para el desfile de la D-day 2013 en este vídeo.
EVENTOS :
"Second
Hand, Second Life" - Desfile organizado por Les
Petits Riens
Fecha : 8 de noviembre de
2013, desde 19h
Lugar : Tour
& Taxis, Avenue du Port, 86c – 1000 Bruselas
Los hermanos pequeños,
sí, saben lo que es reciclar. De niño, solían vestirse con las
camisetas, las sandalias o los pantalones de sus hermanos mayores.
Era la buena época. Si no teníamos hermanos mayores, la ropa de
nuestros primos o vecinos también convenía. Así, sin saberlo,
estábamos ya de moda ética. Pero además de esta fórmula familiar
de reutilización y donación de prendas, existen hoy nuevas maneras
de dar nueva vida a la ropa como el intercambio entre amigas, la
compraventa a bajo precio entre particulares y páginas web que
muestran cómo convertir viejas telas en un nuevo vestuario
(pincha aquí para ver algunos ejemplos en Pinterest, una red social que comparte imágenes).
Antes, comprar ropa usada en tiendas de segunda mano era visto como
un signo de pobreza. Hoy, esta percepción ha cambiado a causa de la
crisis, pero también porque los ciudadanos apuestan cada vez más
por compras de segunda mano como opción de consumo responsables y
menos contaminante. En España, este comercio no tiene aún tanto
éxito como en Bélgica o Francia, pero está cambiando.
Si, después de haber pasado por tus tres hermanos
mayores y tus cuatro primos, tu pequeño jersey de flores
está todavía en perfecto estado, no sirve para nada ponerlo en una
caja en el desván y olvidarlo allí para el resto de su vida. De hecho, este
jersey aún podría conocer otras aventuras. En vez de ello, deposita tu
ropa en un contenedor para
que más tarde, esta sea recogida por alguna ONG y distribuida entre
los más necesitados. En Bélgica, tenemos entre otros Les Petits Riens,
una ONG que recoge y clasifica la ropa. Cada
categoría de textiles (ropa, lencería, ropa de cama, artículos de
cuero y zapatos) en buen estado recibe un destino especial: tiendas
de segunda mano para la gente de bajos ingresos, exportación y
distribución a los más necesitados. Todos los beneficios de la
venta se invierten en las acciones sociales de la asociación.
Durante
este último año, una serie
de siniestros han ocurrido en el sector de la industria textil en
Bangladesh.
La
cadena comenzó el pasado noviembre con un terrible incendio en la fábrica de Tazreen Fashion donde
murieron 124 trabajadores. Otros fuegos se registraron los meses
siguientes de importancia similar al incendio de una fábrica de
textil bengalí que ocurrió este último 8 de octubre y que dejó
nueve muertos.
Sin
embargo, el mayor siniestro fue el derrumbe de un edificio, el 24 de
abril, donde1.127
personas murieron
y 2.438 fueron heridas. Se trata de un edificio de ocho plantas,
algunas probablemente construidas de manera ilegal, donde trabajaban
más de 3.000 personas.
Los
propietarios de las fábricas fueron acusados de haber ignorado la
gravedad de las grietas que aparecían en el edificio el día antes
del accidente.
Algunos de los heridos del derrumbe les acusaron también de haberles
forzado a trabajar aunque el edificio amenazaba con derrumbarse.
Esa
catástrofe fue considerada como la peor tragedia industrial de
Bangladesh. Tras ese suceso, hubo grandes manifestaciones. El
gobierno bengalí y multinacionales occidentales tomaron
medidas para mejorar la situación laboral
de los trabajadores y para presionar a las
compañías que comercializan esas prendaspara
que asuman responsabilidades y se impliquen para mejorar las
condiciones de trabajo en estos talleres.
El
pasado julio, el Parlamento bengalí aprobó una enmienda a la ley
laboralque
permite a los trabajadores afiliarse a sindicatos
y la creación de un fondo de ayuda a la calidad de vida de los
empleados. Ese mismo mes, unas setenta marcas que cosen ropa en
Bangladesh firmaron un acuerdo por un plan de seguridad de los
edificios que establece varias medidas de control. Por ejemplo, el
control de la existencia de infraestructura de emergencias en caso de
incendio o de fallos graves de estructura que pudieran ser
peligrosos. Entre los firmantes, destacan H&M, Abercrombie
&Fitch, Carrefour, El Corte Inglés, Carrefour o Hema.
Hay
también que recordar que los empleados textiles de Bangladesh, el
90% de los cuales son mujeres jóvenes, están entre los peor pagados
del mundo, con unos 32 euros al mes. La precaria industria textil
llena las tiendas del occidente de ropa baratísima y es clave en la
economía bengalí. De hecho, ha experimentado un importante
crecimiento en la última década en Bangladesh y supone actualmente
el 79%
de las exportaciones del país y el 17% del PIB.
Las
empresas firmantes del plan de seguridad :
Abercrombie
& Fitch, Aldi, Auchan, Belotex, Benetton, Bestseller, Bonmarche,
C&A, Camaieu, Carrefour, Charles Voegele, Chicca, Comtex, Coop
Danmark, Cotton On, Dansk, Daytex, Debenhams, Distra, DK Company, El
Corte Ingles, Ernstings’ Family, Esprit, Fat Face, Forever New,
Gstar, H&M, Helly Hansen, Hema, Herding Heimtextil, Hess Natur –
Textilien GmbH, Horizonte, Inditex, JBC, Jogilo, John Lewis, Juritex,
Kik, Kmart (Australia), LC WAIKIKI, Leclerc, Lidl, Loblaw, Mango,
Marks and Spencer, Metro, Mothercare, N Brown, New Look, Newtop,
Next, Otto Group, Primark, PUMA, PVH, Rewe, S Oliver, Sainsbury,
Schmidt Group, Scoop NYC / Zac Posen, Sean John Apparel, Shop Direct
Group, Stockmann, Switcher, Target (Australia), Tchibo, Tesco,
Texman, Topgrade International, V&D, Varner Group, WE Europe y
Zeeman.
Avance del documental Fashion Victims - Bangladesh (7 min)
Este
vídeo, grabado por Greenpeace para su campaña Detox, denuncia el uso
de
sustancias químicas peligrosas y colorantes
por marcas de moda mundiales como Calvin Klein, GAP o Victoria's
Secret. Estas sustancias envenenan los ríos de México
y China y
dejan rastros en muchas de las prendas que compramos. Bastaría con
mirar el color de los ríos para conocer las nuevas tendencias de
moda, se burla el vídeo. Sin embargo, se trata de una realidad.
La campaña Detox
de Greenpeace lucha contra el uso de la
sustancias químicas peligrosas y colorantes en la producción
de ropa. Tras haber expuesto, en julio 2011, los vínculos del sector
textil con la contaminación del agua en China, Greenpeace
investigó para saber cuales eran las marcas responsables de esta
infamia. En consecuencia, Nike, Adidas, Puma, H&M, C&A,
Li-Ning y Marks & Spencer fueron acusadas y forzadas a aceptar el
reto de Detox. Un año después, Greenpeace atacó de nuevo grandes
empresas textiles, acusándolas esta vez de vender prendas que
contenían sustancias químicas peligrosas. Entre ellas, Zara, Mango,
Esprit, Levi's y Benetton se comprometieron a eliminar todas
las sustancias químicas peligrosas en 2020.Sin embargo, la lucha de Greenpeace para garantizar un futuro libre de tóxicos no
se acabó. Todavía, cientos de miles de activistas
están pidiendo a las marcas que la moda no tenga un coste para el
planeta.
Otros videos
sobre el tema :
El
vídeo Ciudades Textiles en la sombra de la contaminación
muestra los impactos de las sustancias químicas peligrosas
utilizadas por las empresas textiles sobre la salud y los cultivos de
las comunidades que comparten sus cursos de agua.
En el vídeo, Gael Garcia Bernal: Detox our Water!, el actor mexicano, Gael García Bernal,
testimonia de la situación en México y exige ríos y moda sin
contaminación.
En el vídeo, Taking Detox To The Streets, se ve a los activistas
de Greenpeace salir a la calle en más de 20 países para exigir a
Levi's que haga sus vaqueros sin contaminación. => Para ropa
sin tóxicos y ríos sin contaminación, PRESTA TU APOYO a la campaña
Detox.
Hoy en
día, la mayoría de la ropa que compras viene del otro lado del
mundo. Tus vaqueros, por ejemplo, recorren 12800 kilómetros, es decir
una vez y media el contorno del mundo, desde los
campos de algodón necesario para sus
confecciones hasta la tienda donde los compras. Made
in China, Made in Cambodia,
etc. ¿y
por qué no Made in Belgium?
Las multinacionales, por lo general, han deslocalizado su producción
hacía países como Bangladesh
donde la mano de obra es muy barata y donde los derechos sociales son
casi inexistentes. En los talleres de producción de esos países,
las condiciones higiénicas y de seguridad son lamentables y los
accidentes son frecuentes (ver el próximo artículo sobre
el dramático
accidente industrial en
Bangladesh). Los obreros,
mayoritariamente mujeres jóvenes, trabajan más de 12 horas al día,
6 días a la semana y eso sin tener en cuenta las horas extra no
remuneradas. Estos trabajadores no benefician de ninguna protección
social y están contratados y despedidos sin formalidades.
Los
consumidores que se preocupan de las repercusiones sociales,
económicas y medioambientales de la ropa que compran se interesan a
lo que llamamos la "moda ética". Para llamarse ética, la
ropa tiene que estar fabricada respetando
los derechos humanos de las personas que participan en su proceso de
producción y distribución. La moda ética toma
también en cuenta el aspecto medioambiental y garantiza que ningún
producto químico
sea utilizado en la cultura de las fibras.
El problema
es que es difícil dilucidar si la ropa que compras está hecha en
fábricas seguras. Una manera para saberlo es mirar la etiqueta de
la ropa. Esta etiqueta tiene informaciones sobre la procedencia de la
ropa y sobre las fibras utilizadas, naturales o sintéticas o a veces
una mezcla de los dos e indica entonces si la ropa está hecha de forma ética
o no. ¡Pero cuidado, hay que ser vigilantes ! Algunas multinacionales
disfrutan de este interés por lo verde y lo justo y se presentan como
éticas para atraer a los consumidores.
Aunque
hoy la ropa ética representa todavía sólo una pequeña parte de la
industria mundial del vestido, la moda ética se desarrolla en todas
partes. En Bélgica, existen ya algunas tiendas de ropa ética y
eventos como el desfile de la D-day
en Lovaina-La-Nueva o elEthno Tendance Fashion Weekend en Bruselas
demuestran también el interés de los belgas por esta tendencia.